22/6/12

QUE NO SE APAGUE EL SOL



Leer el libro de cuentos infantiles que Roberto Antonio. Carvajal Montanaro, ha titulado Que no se apague el Sol (Literatura didáctica para niños y niñas)  ha sido como asomarse a la ventana de la ternura.
Primero atrapan las ilustraciones que parecen creadas por manos infantiles. Tal vez lo sean, pero no lo menciona en los créditos.
Luego llaman la atención la originalidad de los títulos. “Las abejas mágicas”, “El milagro de las frutas”, “Que no se apague el Sol”, “Tira llamas”, “¿Por qué el búho es nocturno?”, “Ronda de la mulita del diablo”, “Ronda de las abejas”, “Las mariquitas y las mantis”.
Ya en la lectura propiamente dicha, al  ir descubriendo los personajes uno no puede dejar de querer ser un niño y quedarse a vivir en el mundo de fantasía propuesto por el autor en la trama de cada texto.
Los mensajes están escritos en el modo de ser costarrisense, obviamente, pero responden a un decir universal, por lo que pueden ser leídos por cualquier niño de cualquier lugar de habla hispana.
Se nota el conocimiento que el autor tiene de los clásicos infantiles pero se nota también la delicadeza con que introduce detalles de su cultura.
Leer este libro que cuenta con dos ediciones y una reimpresión,  me permitió volver al país de mi infancia, ese país tibio y soleado que todos los escritores guardamos en nuestro corazón.
 Recomiendo vivamente su incorporación a las bibliotecas familiares y escolares, tanto en ámbitos rurales como urbanos de otros países de América Latina.
Eva Lucero de Ortega
Escritora argentina

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